jueves, enero 29, 2009

Aquí no hay quien viva


Una vecina del nuevo edificio sale al pasillo con el novio y los tres nos cruzamos esperando el ascensor. De pronto la chica se detiene frente al matafuego:

Vecina: “A, B, C… es cualquiera esto...”

Vecino: “mmm… ¿Qué cosa?” (por el tono del tipo creo que intuía que se venía una pelotudez atroz).

Vecina: “Mirá si se te va a estar quemando la casa y te vas a fijar si este es el matafuego que le corresponde a tu departamento o si te corresponde otro… ¡cualquiera! ¡Agarrás el primero que ves!”

(Silencio y mirada fulminante del novio)

Vecina: “Ay, bueno..."

jueves, enero 22, 2009

Paremos con la mentira

Las minas que en Facebook ponen:

Situación sentimental: En una relación complicada
¿Por qué no ponen directamente "me comería una regia chota"?

Basta de eufemismos, no sean pelotudas y grítenlo a los 4 vientos: lo que ustedes buscan es que les abrochen la raba. Y está bien, si el Facebook no fue creado sólo para ustedes nos entuquen el fideo.

Sólo no se ponen "solteras" porque saben que asustarían al 50% de los hombres que temen que los enganchen full time, en cambio ponen "en una relación complicada" y pueden comerse el 100% de las chotas disponibles quedando como unas ladies.



Paremos con la mentira.

Como Fulanito

La gente que pregunta un nombre y al escuchar la respuesta retruca “Ay, como Fulanito o Menganito” (como creyendo que esa coincidencia son los 6 puntos del Quini) es toda infradotada. Del primero al último son imbéciles consagrados.

Vieja en la calle: Ay, qué lindo bebé… ¿cómo se llama?

Yo: Benicio.

Vieja en la calle: Ay, como Benicio del Toro…

Yo: … Sí.

Vieja en la calle: ¿Pero se lo pusiste por Benicio del Toro?

Yo: No. (Pero cuando llora a medianoche es Benicio del Orto)

Vieja en la calle: Y un hijo de la Valeria Mazza también se llama Benicio.

Yo: ¿Usted cómo se llama?

Vieja en la calle: Cristina.

Yo: Como Cristina Aguilera. Como Cristina Kirchner. Como Cris Morena, que se debe llamar Cristina también, pero no sé.

¿La gente es toda estúpida que no se da cuenta que absolutamente todos los nombres ya fueron usados con antelación?

Si los nombres no pudieran repetirse usaríamos códigos alfanuméricos, como C3PO o R2D2, y aun así correríamos el riesgo de que te patenten un pibe con chapa melliza.

La gente que pasados los 12 años sigue buscando coincidencias nominales tiene el cerebro en ablande.

domingo, enero 18, 2009

El Nuevo Pelotudo de San Isidro

El Nuevo Pelotudo de San Isidro está convencido de que vive en un paraíso terrenal. El problema es que su paraíso está actualmente sitiado por una de las villas más peligrosas del cordón bonaerense, planteando una convivencia forzada entre los “pardos” y los “gente como uno”.

Agustín era un Nuevo Pelotudo de San Isidro y como tal necesitaba plantear a cada rato esa dicotomía que reforzaba su pertenecia al sector privilegiado de ese nefasto maridaje social, de hecho lo había bautizado Sr. Drummond, porque según su discurso retrógrado vivía rodeado de negros.

Un día no me aguanté más y después de escucharlo mencionar a “los pardos” una veintena de veces tuve que interrumpirlo.

Mauro: ¿Pero quiénes vendrían a ser los pardos?
Agustín: Y... (finge hastío y se desentiende como quien no quiere la cosa).
Mauro: (arremetiendo con todo) -¡Los pobres!

El Sr. Drummond, investido en un falso sentimiento de conciencia social, me retrucó:

Agustín: No, no, no... no tiene nada que ver con la pobreza man.
Mauro: ¡Entonces los negros! ¡Negros crápulas que pretenden vivir en Zona Norte y afearte “la playita” con su oscura presencia!
Agustín: Tampoco man, no somos así.
Mauro: ¿Entonces quiénes son? ... “Pardo” es sinónimo de “negro”...
Agustín: Sí, pero en todo caso es... (Drummond hace una pausa y junta coraje) -Como una negrura de espíritu...
Mauro: ¡Claro! ¡El tema son las mañías de negro! ¡Como reproducirse sin cesar!
Agustín: Bueno, dicho así suena feo, tipo que podrían estar mucho mejor pero no quieren hacer las cosas bien, man.
Mauro: ¡Y cómo van a estar si tienen como 5 críos y todos hacinados en la misma casa!
Agustín: ¡Tal cual!
Mauro: ¡Y todos andan armados! ¡Con chumbos andan los hijos de puta!
Agustín: Tal cual, ya no se puede vivir así, man.
Mauro: ¡Y todos tienen como 3 “perropolicías” subidos al techo de la casa chumbándole a todo! ¡porque eligen vivir en el epicentro del choreo!

El Sr. Drummond asentía, pero no podía poner las manos en el fuego por su capacidad de procesamiento así que tuve que cerrar el concepto.

Mauro: Tener más de 4 pibes, tener armas o tener más de 2 perros que superan los 40 kilos es de pardo en todo el mundo.

El Sr. Drummond hizo silencio y siguió pensando. Todos los Nuevos Pelotudos de San Isidro tienen 5 hermanos igual de ignorados por los padres, un revólver en la casa, otro en el coche y 3 perros inmensos que cagan montañas de mierda en nombre de la seguridad. Él no era la excepción y sin embargo nunca había reparado en las similitudes que guardaba con esos “pardos” que tanto odiaba. Ni siquiera cuando se calzaba una musculosa y se subía a una ridícula bicicleta playera para ir a su estúpida playita (plagada de autos tunning y guitarristas frustrados) a bañarse con sus amigos en un río amarronado en óxido de Eveready.

Supongo que es difícil entrar en razones cuando esa horda de humanoides aceitunados lo convertían por contraste en Rockefeller: vivir en San Isidro es como veranear en Cuba, una constante experiencia de felicidad culposa motivada por el hecho de estar menos sonado que todos los miserables que tenés a tu alrededor.

Pero el Sr. Drummond no sólo se reía de los “pardos”, también se reía del Tradicional Pelotudo Sanisidrense y toda su paquetería: aquellos emblemáticos oligarcas del Opus Dei que se pasaban las tardes en el Náutico jugando al golf. Sucede que el Nuevo Pelotudo de San Isidro tiene una vida muchísimo más extrema, siempre al límite... como Pachi, el de 5ta a Fondo.

Esto lo descubrí porque Agustín trató de integrarme a su grupo de amigos: Nacho, Juani y Juanchi, que siempre llegaban apuradísimos y haciendo estruendo en "la chata", una 4 x 4 con patonas llena de stickers de diferentes que validaban sus veraneos en Pinamar. Estos energúmenos eran como 3 clones de Matías Alé: totalmente naranjas de la cama solar y con el mismo peinado que Gustavo Bermudez. Andaban por la vida con disfraz de surfer, con gorritas e inmundas havaianas que revelaban ante mis ojos sus perturbadores empeines peludos. Ahora que lo pienso, nunca los vi hacer surf ni hacer uso de la doble tracción, pero lo que más me preocupaba era que nunca los vi con minas. El concepto de diversión de estos pelotudos consistía en atar decenas de objetos a una moto o cuatriciclo y tirar de ellas cientos de metros filmando los destrozos al grito de “boló”, “guarda boló”, “lo hicimos mierda boló”, “casi te matás boló” y “la concha de la lora, cómo tira este cuatri de mierda boló”.

Semana a semana trataban de superar los estragos precedentes incluyendo más motos o rompiendo cosas nunca antes destruidas hasta consagrarse como los auténticos Jackass del Subdesarrollo.

A la tarde iban a su playita de cabotaje a hacer nada hasta que se hacía de noche, entonces iban a Kansas a engullir un Steak, un T-Bone o una Ribbs mientras rememoraban sus inolvidables estadías en Miami en pleno auge del 1 a 1. Después iban a comer ¼ kilo de helado en Vía Flaminia o un panqueque a Pepino y minutos más tarde daban inicio a una tortuosa sinfonía de eructos que revivía el delicado boucquet del aderezo Cesar, las finas notas aromáticas de la salsa barbacoa y el delicado aroma de un surtido de quesos fundidos con cebolla de verdeo.

A los 15 días, esa estúpida rutina que ellos repetían hacía más de 5 años, a mí me estaba empezando a aburrir.

Mauro: Hoy después de romper algo más podríamos ir a ponernos zapatillas y ver de buscar algunas minas...

(Silencio)

Mauro: No sé... algún boliche... tomar unos tragos... por acá cerca, tampoco es necesario salir de la zona.

(Silencio)

Mauro: Sunset está acá cerca creo...
Nacho: Pero Sunset está lleno de pardos man...
Juani: Sunset es una grasada... se llena de pardos que se vienen desde Ramonejía a Sunset...
Mauro: ¿De dónde vienen?
Juani: De Ramonejía... qué sé yo, de todos lados.
Mauro: Ramos Mejía.
Juani: Sí, ni sé dónde queda eso.
Mauro: En zonagüeste.
Juanchi: Las minas aparecen solas, man... (vaticinó Juanchi al voleo haciendo una pausa antes de soltar una nueva enseñanza)... -Mirá la onda que tenemos, que nos busquen ellas y nosotros elegimos.

La frase se repite en loop y la escena se funde a negro mientras vemos a cinco pelotudos sin minas, en bermuditas y ojotas, sosteniendo un pedazo de televisor viejo atado a un cuatriciclo a través de una cuerda.

Nunca más los volví a ver. Están los que dicen que sobre gustos no hay nada escrito, pero pocos de ellos han leído algo, man.

jueves, enero 15, 2009

Cada vez que...

El efecto mariposa sostiene que fijadas las condiciones iniciales de un determinado sistema, la más mínima variación en ellas puede provocar que el sistema evolucione en formas totalmente inesperadas.

Cada perturbación al equilibrio de un sistema puede, mediante un proceso de amplificación, generar un efecto catastrófico. Ejemplos:

1. Cada vez que un cocinero se estrangula el guanaco para mear y omite lavarse las manos, una vieja chota se pregunta “cuál será el secreto de esa vinagreta tan rica”.

2. Cada vez que un genuino macho arrabalero y caudillo federal se caga un submarino de estiércol que a duras penas cabe en el jodido inodoro, Dios le susurra al oído “¡sacale una foto con el celular y enviásela a los chicos para que vean esa mierda prodigiosa!” y la tentación se vuelve inevitable.

3. Cada vez que una flogger se saca una foto de arriba para que se le vean las tetas, Dios compensa el equilibrio natural del Universo ordenándole a una petisa relojera de transporte público que se chequee un bulto con cara de desentendida.

4. Cada vez que yo digo que “Phil Collins le aportó sensibilidad a los patéticos arreglos retrofuturistas y mediocres del Genesis de Peter Gabriel”, un melómano pelotudo se corta el pepino en rodajas.

5. Cada vez que un boludo va al cine a ver esas mierdas del cine nacional, en vez de ver una remake setentosa o un comic llevado a la pantalla grande como Dios manda, Dios agarra el control remoto de su home theater (envuelto en un nylon), se arma un pebete de cantimpalo y fiambrín y sintoniza una de Francella en Volver.

6. Cada vez que un hombre se anota a estudiar Recursos Humanos (típica carrera de feminista pelotuda) todos corroboramos que es cuestión de tiempo de que le metan una nutria peluda por el tirapedos.

7. Cada vez que una cerda caradura le dice a su marido “¿la cartera y los zapatos? No me salieron nada, estaban de oferta” en el cielo Olmedo, Pepe Biondi y Pepitito Marrone empiezan a aplaudir de la risa.

8. Cada vez que una mujer logra la dura misión de tapar el dentífrico o el shampoo sin refregarnos que lo olvidamos abierto una vez más, Dios planea un nuevo diluvio Universal.

9. Cada vez que un hombre junta pesito a pesito para comprarse la motito y no lidiar más con taxistas inescrupulosos que le tienen las pelotas llenas con su perorata retrógrada, su mujer le demanda un vestidor y esos tratamientos engaña pichanga de Figurella.

10. Cada vez que una mujer dice “hacer los mandados” o ”hacer las diligencias”, al hombre le invade una certeza aterradora que le anula el deseo sexual por un mes: poco a poco se está convirtiendo en la pelotuda esclerótica de su madre.

11. Pero cada vez que una mujer le agrega queso, tomate y orégano a los patys y a las milanesas sin que uno lo haya pedido, el amor se renueva y la pareja se consolida en el tiempo. La Napolitana es amor.

lunes, enero 12, 2009

La vida misma

Bernardo tiene 21 años, vive en Parque Patricios y me hizo llegar esta inquietud al mail:

From: xxxxxxxxxxxx@hotmail.com
To: srmauro78@hotmail.com
Subject: Mi novia se fue a Brasil. ¿Crees que me va a cagar?
Date: Sat, 10 Jan 2009 08:26:02

Titaaaan! Siempre leia tus consejos de 100% Lucha y esta buenisimo que hayas vuelto a escribirlos. Te queria contar mi caso para pedirte tu opinión: mi novia tiene 22 y se fue 15 días a Brasil con las amigas. Ella dice que me ama y todo eso, aparte hablamos por teléfono cada 2 días. ¿Vos decis que me va a cagar?

Dame tu opinión sincera aunque pienses que sí. Gracias Master! y segui como hasta ahora que te leo siempre.

Llegó el verano, tu novia se fue a Brasil con sus amigas y la relación se somete a una de sus pruebas más difíciles: lejanía y desconfianza nunca son buenas consejeras. Ella jura entre lágrimas que te va a extrañar, que no sabe qué va a hacer sin tus besos y que 15 días sin tu compañía serán insufribles... pero igual se armó el bolsito con un bronceador, 4 tangas y 2 botellas de alcohol berreta.

Y se fue, tirándote besos desde la ventanilla de un Chevallier coche cama y justificada en ese discurso falaz que todos escuchamos alguna vez:

“Estas van a ser las últimas vacaciones con las chicas y después vamos a estar siempre juntos, te juro que me voy a portar bien. Además extrañarnos un poquito nos va hacer bien”.

¡Pindonga! Esa boludez la oímos todos.

El principal riesgo del periodo estival es que equipara las realidades más dispares en un vale todo donde no se salva nadie.

En la costa rige una anarquía sexual de proporciones inéditas y esa es la razón por la que las feas esperan el cambio de quincena como si fuera la fiesta de 15 mientras ven subir su cotización minuto a minuto en las pizarras del boliche: cuando se acerca el recambio y todavía no garchamos nada, a los hombres nos cuesta mucho descubrir las sutiles diferencias existentes entre una genuina diosa del verano y un bagrecito rendidor. Por eso le damos a lo que venga.

Seamos sinceros: si no fuera por el sexo ocasional no habría razones para tolerar ese clima de mierda, esos precios exorbitantes y la convivencia forzada con 8 personas hacinadas en un monoambiente sin TV (plagado de arenilla, arañas ponzoñosas y otras alimañas) con las que te ves obligado a compartir un inodoro que al segundo día no consigue desagotar las estatuillas de estiércol provocadas por una alimentación paupérrima, basada en arroz Máximo y fideos Don Vicente. Toda esa frustración sólo puede canalizarse sexualmente.

La verdad duele pero a la larga resulta liberadora: mientras vos estás acá juntando telarañas en la garompa, tu novia fue el trofeo de guerra de un negro fibroso y chotudo que lo único que sabe es bailar ritmos indígenas, jugar al fútbol en patas y coger como un mandril epiléptico. Las minas son así. Viajan y se garchan un patovica, un barman, un tarjetero o un vendedor de collares hechos con pelotitas, pero cuando llegan te rompen las pelotas para que termines la puta licenciatura de una vez.

Pero bue, la vida es así.

Atte. Mauro.

lunes, enero 05, 2009

100% Lucha: el mejor regalo para Reyes

¡Chicos! ¡Ya salieron los muñecos de 100% Lucha y son el regalo perfecto para pedirle a los Reyes Magos!


¡Son idénticos a los luchadores de verdad y completamente articulados! No esperés más y empezá a revivir los combates más emocionantes con tus luchadores favoritos: Vicente Viloni, La Masa, Musambe Tutu, Dorival Santos, Mc Floyd, el Teniente Murphy y Rot Wailer.

Sólo si tiene los sellos de 100% Lucha y Telefé es el original. ¡Son 100% imperdibles!

NOTA: Si tenés entre 8 y 14 años y llegaste acá buscando referencias para que el boludo de tu viejo no se caiga con un muñeco de 100% Lucha pirata y sin articulaciones (como si sirviera de algo un Vicenti Viloni con rigor mortis) es necesario que cuanto antes entiendas lo siguiente: lamentablemente los muñequitos no te van a divertir toda la vida. En poco tiempo más vas a querer enterrar “el comuñe” en alguna flogger con cara de tiragoma y te vas a dar cuenta lo complicado que es. Hombres y mujeres tenemos el reloj regulador del deseo sexual totalmente desincronizado.

Lamentablemente y puestos en práctica, muchas cuestiones propias de la conquista amorosa suelen resolverse improvisando: el Polimodal debería incluir entre sus asignaturas una que capacite a los hombres para entender/engatusar mejor a la mujer, a fin de cuentas estar bien garchado nos vuelve mucho más serenos y productivos. Y eso le hace bien al país. Por eso y hasta que el Ministerio de Educación apruebe el Plan de Estudios, yo te voy a dar algunos tips para convencerlas de que precisamos lubricar el cilindro.

La estrategia es que nunca parezca que las estás convenciendo, el desafío es lograr que parezca que son ellas las que tomaron la decisión.

Para eso, lo primero que tenés que entender es que la sinceridad no funciona con las minas: la realidad es que vos te la vas a querer garchar porque estás demasiado caliente o porque te parece una terrible yegua con cara de puta. Nunca lo admitas y nunca le digas “yegua”. “Bombón” funciona mejor que “yegua”, aunque sea una yegua. Nuestros piropos tienden a ser una ordinariez sin precedentes porque los hombres sobrevaloramos el elogio carnal. Es obvio, nuestro mayor sueño es que nos digan que somos un enorme pene adosado al resto del ser humano. Pero ellas son distintas.

Otra cosa que tenés que saber es que las cerdas son más supérfluas que la mierda. A vos no te importa nada: vos sólo pensás en sacarle los chupines y verles la madriguera, pero para eso es fundamental que cuides tu vestuario. Las zapatillas con resortes son geniales para correr maratones, pero si te ven arriba de esas atrocidades las que van a correr van a ser ellas. Otra cosa: las chicas saben muy pocas cosas de la vida, pero saben claramente que ningún winner usaría nunca remeras con frases winner y similares. Evitalas o no vas a ponerla en tu vida. Tampoco te juegues a blanquear tus gustos musicales hasta que lo haga ella. Vos querés enterrar el tubérculo, pero te podés enterrar entero.

Lo siguiente que tenés que saber es que no vas a alimentar al guanaco hasta aguantarte horas y horas de charla en las que seguro vas a meter la pata. Decir “mi ex” 3 veces en la misma conversación telefónica o cara a cara es motivo de descalificación instantánea. Las ex son como Candyman: si las nombrás 3 veces en una salida, cagaste.

Cuando se te agoten los tópicos de charla, la sexualidad de los cantantes latinos es un buen comodín. Otra opción es debatir si "El Muro Infernal" está buenísimo o es una garcha atroz. Siempre llevale la contra, no es un tema vital y sumás minutos para llegar a las rigurosas 200 horas de diálogo antes de que te saluden al pájaro. Un detalle: cuando te pregunte cómo te gustan las chicas le decís sin dudar que "¡mejor que sobre y no que falte! a mí me gusta tener de donde agarrar". Si todo sale bien ya debería estar prendida de tu herramienta de trabajo, ellas siempre creen que tienen al menos 3 kilos de más.

Para serte sincero, todo esto ayuda pero es muy probable que aún así sigas sin ponerla, la realidad es que no sé cómo hacer para que garches a los 14 o 15 años. Pero una vez que te rechace, hacé esto: le mirás fijamente la zona del felpudo, pelás la salchicha y le decís sin titubear
“a mí me parece que a esa lechuguita le falta dessssta carne”.

Hoy a la distancia me siento un poco vacío por no haberlo hecho en su momento con todas las que no quiseron garchar. No quiero que a vos te pase lo mismo.

sábado, enero 03, 2009

Todo lo que necesitás saber antes de ponerte la remera del Che

1) El Guevarismo nunca existió. Es un invento de excluidos y roñosos para investirse de falsa intelectualidad.

2) Si ves de noche un pibe con la remera del Che es 99% probable que esté yendo a San Telmo a escuchar una banda.

3) ¿Qué vino antes? ¿La remera del Che o la planta de marihuana en el balcón? Nadie lo sabe.

4) Si usás remeras del Che, los chorros no te afanan. Pero te piden una seca.

5) Si no te sale el pasito flogger y no tenés el pelo lo suficientemente liso para ser emo: todavía podés ser cheguevarista.


6) Los floggers no usan remeras con calaveras: es una foto del Che actualizada.


7) Si sos fotogénico y tenés una imagen tuya en negativo, ya estás listo para iniciar tu propia revolución.


8) Cheeeeeeeeeeee.

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