sábado, noviembre 29, 2008

El escribano y Tiger Woods

Hoy concreté la venta de mi departamento, situación que puede catalogarse de milagrosa teniendo en cuenta la actual parálisis de nuestra economía. La felicidad me había invadido por completo y no era para menos: el próximo derrumbe de la economía local no representaría para mí una desgracia, sino la posibilidad de enrolarme en las filas de los especuladores financieros que se benefician en tiempos de crisis (creo que le estoy robando textualmente el discurso a un taxista delirante que me tomé la semana pasada).

Estaba convencido que había pasado de pelagatos a genio de las finanzas en un solo paso, y aunque todos parecían complotados contra mi felicidad, nada logró inmutar mi estado de algarabía plena.

A las 9 de la mañana el auto decidió que no iba a arrancar y era imposible sacarlo de la cochera que debía entregar. A las 10 mi fiel mecánico me estaba advirtiendo que las baterías habían dejado de valer 70 manguitos para cotizar más o menos como la cuarta parte del inmueble que estaba por vender.

Minutos más tarde mi vecina me retuvo 10 minutos en el pasillo con su perorata de ancianita solitaria: esta vez la queja era que el chino de la vuelta se excusa en la falta de monedas para darle el vuelto en caramelos. Pobre vieja, le deben quedar 6 dientes y el chino hijo de puta le da el vuelto en masticables. Alguien tendría que hacer algo.

Al llegar al trabajo una fulana mencionó algo que logró sacar a relucir la bestia incivil que habita en mí:

Fulana: “... porque un año de perro equivale a 7 años de humano …”

Bestia Incivil: “A nadie le divierte que tu pobre animalito cuadrúpedo haya vivido sólo 13 años. La naturaleza es una hija de puta que le da a las tortugas de mierda la posibilidad de vivir 200 años y a los Golden Retriever, que orientan a los cieguitos y dan bien en las publicidades, no más de 15 años. Pero no por eso un año de perro equivale a 7 de humano. Te ruego encarecidamente que no repitas más esa pelotudez”.

Casi me saqué pero me contuve, todavía tenía que concretar la venta y para eso debía toparme con una de las mayores desgracias que habitan la faz de la Tierra: los escribanos.

Primos lejanos de los abogados e hijos políticos de los contadores, los escribanos son seres autómatas cuya única finalidad en la vida es sentarse en cómodas oficinas climatizadas, leer unos edictos inmundos plagados de palabras difíciles, poner una firma y exigir que por eso les dejen el 10% de lo pactado en la operación.

Estamos todos locos: ¿un 10% de la operación sólo por dar fe? ¿Acaso no eran los pastores evangélicos los que comercializaban la fe a cambio de un diezmo?

Después de fumarme 6 hojas de su voz monocorde repitiendo una densidad de tecnicismos por centímetro cuadrado que desafiaba los límites de la lógica, el escribano Lopetegui dijo las palabras mágicas que liberaron toda mi furia:

Escribano:
“el aporte notarial, los certificados administrativos, el impuesto a la transferencia inmobiliaria, el diligenciamiento, la recopilación de antecedentes, la liberación de deuda y el 50% del impuesto fiscal corren a cuenta del vendedor”.

Mauro: “¿Lo qué? ¿Lo qué? ¿Lo qué? ¿Qué sale todo eso?”

Escribano: “acá tiene un desglose…” (mientras me pasaba una factura de 10 renglones).

Mauro: (fingiendo serenidad) “Yo pensé que sólo tenía que pagar ese cosito del 1.5%”.

Escribano: “Eso es el impuesto a la transferencia inmobiliaria, pero también le corresponden la mitad de los sellos y mis honorarios”.

Este ente satánico pretendía un fangote de guita por escribir 6 hojas en una Olivetti con interlineado doble. Vil sabandija que cobra a la gente por poner una firma y decir con naturalidad 3 o 4 términos grandilocuentes (cuando dijo "nomenclatura catastral" casi me dio gusto pagarle, pero después recapacité).

¡Por el amor de Dios, que se busque un trabajo digno!

Mauro: (con falsa sorna) -“Federer y Tiger Woods no cobran el autógrafo… ¿pero tu firma vale 2 lucas?

Escribano: “je je je claro que no… ahí hay un desglose” (mientras con su falange torcida de tanto contar billetes señalaba "diligenciamiento" y "recopilación de antecedentes" en la factura.

Mauro: "¿En serio eso es lo que valen 3 llamados telefónicos y 5 fotocopias? Porque yo también te llamé y más veces que vos a mí..."

No importa lo que diga, este hampón sinvergüenza no entraba en razones. Parecía ni percatarse de lo indecente que es su trabajo de animal carroñero, así que negocié hasta donde pude y me fui sin pelear, con la convicción de que elegí mal la carrera y que al fin y al cabo, Tiger Woods y Federer también son un poco hijos de puta: por culpa de ellos el repuesto de la Gillette Mach 3 vale como 15 mangos.

miércoles, noviembre 26, 2008

Preparto

El mejor lugar para conocer la intimidad de otras parejas es el curso de preparto. Imaginen sino a diez mujeres rebosantes de hormonas que, postradas a una colchoneta en el piso, comienzan a lamentar un surtido interminable de dolores en un cubil de 4 x 4 pensado científicamente para potenciar todas nuestras ansiedades, fobias y pánicos.

Mientras ellas escuchan los consejos de las instructoras con atención y exageran cada inhalación y exhalación como si fuera la última de sus vidas, nosotros estudiamos todo como si gozáramos de la impunidad de un policía que examina a sus sospechosos detrás de un falso espejo. Lo sé porque he cruzado miradas cómplices con varios padres desorientados y sin decirnos nada, nos decimos todo:

- Mentón levantado como señalándonos (Traducción: “¿Quién nos mandó a meternos en esta?”).

- Negando con la cabeza (Traducción: “No sé, no sé cómo pasó esto…”)

Mi primera reflexión en el curso fue positiva: yo creía que mi novia era hinchapelotas pero al lado de esas gárgolas demoníacas es casi un pan de Dios. Este es el inventario del curso:

Las fóbicas de las estrías son tres. De un lado hay dos que vivieron el embarazo como si se tratara de un tenedor libre y se cargaron 23 y 25 kilos extra respectivamente. “Total después los bajo”, decían mientras sus fauces trituraban el tercer Mantecol del día. Pero ahora que parecen una enorme pelota de goma blanca atacada por un montón de gatos monteses entraron en razones y preguntan sobre bálsamos y ungüentos milagrosos capaces de volver esos tejidos a la normalidad. Del otro lado del salón una rubia escultural acota sobre el tema:

-“¿Cómo puede ser que el hombre llegue a la luna y no pueda inventar una crema que funcione de verdad?” (sic).

Yo no sé si lo dijo para que las chicas no se sientan solas en esta lucha sin cuartel; si lo dijo para llamar la atención (creo que estaba decidida a que todas noten su presencia y no se le ocurrió ninguna pregunta inteligente) o si lo dijo para que las gordas replanteen sus enormes existencias. Lo cierto es que la rubia Svelty pretende llegar espléndida al Bailando por un Sueño 2009 y se identifica con dos mujeres que hacen todo para largar las sándwiches de fiambrín y salame y no lo logran.

Hay algo muy noble en esa rubia insana tratando de ser cómplice.

Otro personaje curioso del curso es “el que la hizo bien”: un tipo de 50 que preñó a una de 22 y yo no entiendo nada: cuando la instructora da la orden, el viejo es el primero en empezar con los masajes y el último en terminarlos. Cuando después de media hora ya todos nos estamos mirando, implorándole al cielo que todo termine de una vez, él sigue masajeando con el entusiasmo del minuto 1, y cuando creen que nadie los ve, ella le acaricia la entrepierna y él le clava la lengua en la oreja para decirle una ordinariez sin precedentes.

¿De dónde saca tanta líbido ese longevo enclenque? Después de todo, quizá sea cierto ese dicho que afirma que el hombre tiene la edad de la mujer con la que se acuesta.

Otros especímenes repetidos son las madres solteras. Las instructoras del curso tienen un morbo que las excluye intencionalmente en la mayoría de sus indicaciones: “para tramitar el certificado de nacimiento tienen que firmar los 2 padres” o “el padre se encarga del reconocimiento del bebé en la sala de parto”, repiten estoicas como entes desalmados.

A veces las madres solteras juntan coraje y preguntan algo que pone en evidencia el abandono de los patanes degenerados que las embarazaron y todos queremos abrazarlas y llorar con ellas. Menos las instructoras.

También abundan las dominadoras y los dominados, las histéricas y los compungidos, las hipocondríacas y los de los nervios de acero, entre otros casos inexplicables que no puedo descifrar.

En el curso hay una chaqueña con unos juanetes fenomenales que va con un francés que no habla ni una palabra de español. ¿Será una aventura nacida en La Cigalle? ¿O será una cámara oculta? ¿Qué hace ese tipo en Argentina? ¿Quedaré mal si les pregunto? ¿Por qué no huyó a exiliarse en Francia todavía? ¿Acaso no se da cuenta que está en el culo del mundo atado a la mujer con los juanetes más jodidos del Universo? Yo no entiendo nada (sí, ya sé que me estoy contradiciendo con el caso anterior, ¡pero tienen que ver esos juanetes!).

Sin embargo, de todos los personajes del curso, el que me causa un rechazo sin precedentes es el que he dado en llamar Doctor Chapatín. El tipo es un administrativo de poca monta que vio 2 temporadas de Dr House y cree que está capacitado para poner en duda cada palabra de las instructoras, las ecógrafas y los obstetras.

La intensidad de las contracciones, los tiempos del parto, la cesárea, los dolores previos. Todo tópico es una oportunidad única para desplegar su sabiduría de pasquín mediocre mientras su mujer lo mira embelesada, embriagada por esa erudición rastrera y convencida de que engendra la semilla de Don Juan de Marco.

Ayer en la reunión soñaba despierto: imaginaba como le daba cachetadas en el rostro con esas enormes colchonetas y la imagen que fabricaba en mi cabeza fue tan pero tan realista que me reí y me atraganté con mi propia baba (¿vieron cuando la baba se va por otro conducto? Yo sé que sí…).

Entonces empecé a toser como un condenado: no podía parar, me ahogué, me puse morado, tanto que mi novia me empezó a dar palmadas en la espalda y la instructora cortó la clase para preguntar si estaba bien.

Casi no la cuento, no podía contestar, pero entre tos y tos levanté un pulgar en señal positiva. De pronto veo que Chapatín estaba por decir algo, tirar un diagnóstico a la marchanta, decretar un edema, un efisema, una convulsa o alguna patología seguramente mortal.

Me paré y balbucée para detenerlo:

“Estoy bien! Cancelá ya mismo tus planes de hacerme una traqueotomía con la birome, no te voy a dar el gusto de lucirte", y entre dientes deslicé un "Chapatín”.

Y algunos no lo entendieron, pero otros terminaron tosiendo más que yo.

jueves, noviembre 20, 2008

Dime qué te regala tu empleador estas navidades y te diré tu futuro

- Discurso del dueño con lágrimas y/o llanto copioso: sonaste, desde ese día laburas ad-honorem.

- Sobrecito con garrapiñada berreta y palmada en la espalda: la crisis los golpeó con todo, en febrero bajan la cortina.

- Ponen música, disponen 3 fuentes con saladitos y les regalan un pan dulce con fruta abrillantada a cada uno: vienen zafando como pueden pero van a rajar al 30% y el resto no van a recibir un aumento nunca en sus vidas.

- Fiesta mediocre, canasta y aguinaldo completo sin chistar: los dueños de la empresa salen en las revistas diciendo que tuvieron una facturación sin precedentes pero es todo un error. El drogadicto de administración hizo mal el balance, están todos al horno y para cuando se enteren eso es Cromagnon.

- Fiesta a todo trapo, aguinaldo y papel doble hoja en el baño: trabajás para el Estado o tu empresa lava guita.

miércoles, noviembre 19, 2008

4 Cruzadas que formarían miles de parejas.

Cada vez que escucho a mis amigas solteras en edad de merecer con sus discursos, tan superados como deprimentes, me dan unas ganas locas de sacudirlas del pescuezo y gritarles en el oído para que reaccionen: “Pelotuda! ¡Estás ahí nomás de empezar a ser vieja! ¡Prendé la tele, vas a ver que ya sos vieja!”.

La vida no es para pasarla con las amigas consumiendo brebajes alcohólicos en tugurios de mala muerte mientras histeriquean al barman para que les llene el vaso al ras.

Puede que esté exagerando pero estoy convencido de que alguien debería hacer algo para que esa gente salga del pozo. Para ellos se me ocurrieron 4 cruzadas que podemos llevar adelante antes de que la desesperación golpee a sus puertas.

Cruzada 1: Saquémonos las dudas.

En todos los grupos mixtos de amigos hay 2 que serían la pareja perfecta. Adoran las mismas series, escuchan la misma música, o adoptan una idéntica interpretación de la moda (generalmente enrolándose en las filas de los que son más “victims” que “fashion”).

La tensión suele ser inevitable, las coincidencias son demasiado obvias como para pasarlas por alto. En el grupo se bromeó al respecto en repetidas oportunidades y dicha circunstancia cargosa no hace más que separarlos aún más. A veces cruzan miradas pero rara vez pasa de eso. La amistad inicial, lejos de ser una ventaja, es una enorme barrera para ir más allá.

La propuesta es ponerle onda y sacarnos las dudas. Probar y ver qué pasa. Si no nos animamos ahora que llega el veranito y le podemos echar la culpa al calor, a la calentura y a las Caipirinhas ¡no nos vamos a animar nunca!

Aparte ¿Para qué vas a buscar pareja con desconocidos que pueden resultarte un chasco si ya tenés un cálculo aproximado de compatibilidad con todas/os tus amigas/os?

El día de “Saquémonos las dudas” trataría sobre eso. Sería el día ideal para poner los huevos sobre la mesa y decir “¡Probemos y saquémonos las dudas, la puta que lo parió que vida hay una sola!”

Cruzada 2: Día del Amigo con Derechos…

¿Por qué si el 20/7 es el día del amigo no hacemos que el 7/02 sea el día del amigo con derechos?
El día del amigo con derechos sería la excusa perfecta para sacarnos las caretas y reconocer que hay una amiga/o con la que queremos ser un poco más que amigos.

Efectivamente: te queremos, sí, pero también te queremos dar y eso no implica que la amistad no sea legítima.

Este día sería la excusa perfecta para blanquear la situación y ver si da. Además, en febrero la ciudad es un embole, estamos secos porque nos patinamos la vida en las vacaciones y no tenemos nada que hacer porque los boliches no abren. El timing está estudiado a la perfección para que lograr el “sí” sea mucho más fácil porque al fin y al cabo, no tenemos nada mejor que hacer.

Aparte, si amigo es el que está para todo lo que necesitás, en cierto modo los amigos con derechos son más amigos que los amigos tradicionales porque suplen una necesidad fisiológica que los primeros desentienden. ¿Quién les dice que así no nace el amor?

Cruzada 3: Cinco minutos no se le niegan a nadie.

Si calculamos que un sujeto pasa como promedio 3 horas y media en un boliche, podemos inferir que son nada menos que 210 minutos.

¿Por qué tenemos entonces la presión de sonar inteligentes, divertidos, cancheros, frescos y originales con la primera frase?

Si este sábado en vez de rebotarme a los 5 segundos me dieras 5 minutos para explayarme un poco más, quizá sería mucho más fácil conocernos sin prejuzgar, y el miércoles, en vez de deprimirte porque nadie te llama para decirte que te quiere, estaríamos riendo juntos con una peli o comiendo una pizza mientras compartimos anécdotas.

Mi propuesta es que a las 4 AM los boliches bajen la música 5 minutos para que chicos y chicas podamos hablar un rato y ver qué pasa…

Aparte… ¿Por qué pagamos entrada los chicos sino? ¿Para bailar? Es de puto preferir sacudir el culo al ritmo de un hit latino que tocar un culo ajeno. Si pagamos entrada deberían darnos una mano para irnos con lo que fuimos a buscar. A mí me parece lógico.

Cruzada 4: Lo que ayer no funcionó hoy puede funcionar.

Todos tenemos perdido entre las memorias del celular un número de teléfono que no marcamos hace años pero que por alguna razón no nos resignamos a borrar. Pueden pasar años desde la última vez que marcamos ese número y cada minuto que pasa la reincidencia tiene aún menos lógica.

No nos animamos a llamar pero por las dudas no borramos el número. ¿Y si del otro lado de la línea pasa lo mismo? Muchas historias que en el pasado no funcionaron hoy si funcionarían.

El tiempo hace que las cosas se vean diferente. Las que buscaban un chico malo hoy buscan un chico bueno. Los que querían sólo una aventura quizá hoy quieran algo duradero. ¡O viceversa!

“Lo que ayer no funcionó hoy puede funcionar” es la segunda vuelta de esas relaciones que no fueron descartadas: se pusieron en “pausa” esperando a que alguno se anime a dar el primer paso.

domingo, noviembre 09, 2008

Fiesta

El sábado organizamos una fiesta para celebrar mi último reviente previo a la paternidad. Conseguimos un lugar copado, contratamos unos pibes que pasen música y rentamos un par de monos que sirvan chupi. La llamamos "Creamfields".

Invitamos a mucha gente linda pero se nos colaron algunos ninjas. Todo no se puede. Alquilamos una combi y partimos raudos a Lugano con el Flavio y el Alejo que al poco tiempo de entrar ya estaba dando la nota:

- "¿Cómo puede ser que hayan entrado todos estos negros si yo soy medio marroncito y la entrada ya me parecía un robo?"

Es que El Alejo tiene teorías muy extrañas. Por ejemplo afirma que alzando el celular por los aires en esos antros del sudor poblados con 8 infrahumanos por metro cuadrado se maximiza la señal del mismo. En casos extremos lo vi arrojar el celular por los aires ante la mirada atónita de la gente que huye despavorida para proteger sus cráneos del objeto contundente que amenaza con abrirles la mollera en 2. Sinceramente yo creía que era una deruseada sin precedentes, pero me parece que tiene razón. Lo probé y funciona.

Con el correr de las horas la escoliosis y el pie plano nos empezaron a pasar factura y tuvimos que untarnos en átomo desinflamante para seguir sacudiéndonos como epiléticos tratando de imitar el pasito flogger. No sé en qué momento llegamos a creer que aguantaríamos 12 horas de juerga. Más tarde estafamos a una barwoman drogadicta y nos llevamos como 7 botellas sin pagar un peso. Teníamos tantas bebidas al pedo que opté por lavarme las manos con Villavicencio adelante de 2 deshidratados a punto de desfallecer para gozarlos.

En otro momento de la noche conocí a un viejo loco que me dijo que salió en "Policías en Acción". Me contó como 5 anécdotas de su vida pero no le entendí ni una. Era más molesto que mosca de verano, así que huí ni bien tuve la oportunidad. Después con El Alejo vimos a una mina a la que le queríamos avisar que el culo se le quería escapar: era como si se le saliera del cuerpo, había que atárselo con correa o algo. Se le quería escapar del organismo. Posta.

En fin. Después haciendo cola de nuevo para renovar nuestras existencias de líquido conocí un guachín de 17 o 18 años al que tuve que instruirlo con mis impresiones y estadísticas sobre el Universo femenino. Hay millones de mujeres pero:
  • El 30% son muy putas.

  • El 30% son muy drogadictas.

  • El 30% están locas.
Las muy putas. Están las que relojean un bulto, están las que se comen una japi con corbata Dior para que las asciendan en el laburo y están las que aman la garompa. No se las puede culpar, hay una explicación científica para este comportamiento tan putarraco: si todo el día estás comiendo galletas de arroz, galletita Ser y fumando como escuerzo para no comer, es obvio que ves un chorizo que no te engorda y te lo quieras llevar a la boca.

Las muy drogadictas. No me refiero a Creamfields, hablo del mundo real. Están las que se toman un Valium para dormir, están las que se fuman un porrito y están las que se inyectan con heroína que son como las anteriores pero un poco menos pelotudas. Lleno de drogadictas.

Las que están locas. Hace poco a un amigo la novia lo trató de matar en un McDonald´s con el cuchillito verde de la ensalada Gourmet sin razones aparentes. Las minas viven una realidad paralela, magnifican cualquier problema pelotudo como si fuera el fin del mundo y terminan en un curandero, en alguna secta de comercialización de productos masivos como Herbalife o en un psicólogo en el peor de los casos. Alguna pelotuda va a esgrimir alguna estadística de Alzheimer o similar que es más probable en hombres. Es verdad, la diferencia es que a nosotros nos encierran y no jodemos a nadie.

El chico esperanzado me dijo: "Bueno, al menos queda el 10%"

Pero lamentablemente no es tan así. Si sacamos a las interesadas que son víctimas de un macabro mecanismo de consumo que supera su poder de decisión, si descontamos a las que no tienen tetas y excluimos a las que viven lejos, quedamos en un 2%. Es una catástrofe.

jueves, noviembre 06, 2008

Purgatorio

El día que muera no creo que vaya al infierno, pero tampoco al cielo directo. Estoy seguro que mi primera prueba en el purgatorio va a ser obligarme a caminar de rodillas todas las cuadras que me desvié en mi vida por seguir algún culo.

miércoles, noviembre 05, 2008

Detector de pelotudos

Ponés Sweet Child of Mine de los Guns. Empieza a sonar el solo de guitarra que anticipa el tema. Uno grita "oooooh!".

Ahí tenés un pelotudo.

sábado, noviembre 01, 2008

Crónicas de un padre primerizo III

Es una mentira que el respeto mutuo sea la clave de la convivencia. Para mí, en todo sistema la armonía se logra pendulando de un extremo de tolerancia al otro. La vida de pareja no es la excepción. Por eso los diálogos con mi novia son tan básicos como tragicómicos.

Mauro: Ay no! (alarmado)
Novia: ¡¿qué pasó?!
Mauro: tenés una cabeza gigante y redonda.
Novia: y vos una cara laaarga!!!
Mauro: vos tenés una cara de lupa... (gesticulando las proporciones con las manos).
Novia: y vos una frente... (imita el gesto pero cambiando la proporción)
Mauro: sos vos que no tenés frente.
Novia: No, sos vos que sos frentudo. Es como un asfalto.
Mauro: es que si mi cerebro es un Big Mac, el tuyo es como un Mc Tostado. Ponele.
Novia: sí, seguro… mirá esa nariz.
Mauro: Ay mor… posta, yo soy tirando a narigón, pero vos tenés la mitad de lo que corresponde tener por nariz.
Novia: mi nariz es hermosa.
Mauro: capaz lo sería si un gallo no te hubiera comido un pedazo.
Novia: fue de chica y apenas se nota la cicatriz.
Mauro: sí, sí… seguro… ni se nota.
Novia: …
Mauro: no se nota porque esos ojos tiroideos acaparan la atención.
Novia: vos tenés los ojos hundidos.
Mauro: vos demasiado expuestos, es casi un milagro que aún tengas los 2.


Está clarísimo que nos consideramos unos monstruos aberrantes pero ya aprendimos a querernos así. El tema es que estamos engendrando una criaturita y tememos que la mezcla genética se complote en un resultado alarmante para uno o para el otro. Yo estoy seguro que voy a agregar a la criaturita a mis filas y que nos uniremos para vivir cargando a la madre. Cada indicio en las ecografías es un motivo de festejos para uno y otro bando. Pero no sé. Todo puede pasar, por eso hoy estuvimos todo el día sacándonos fotos con esta web:




Se las paso para que las chicas con novio prueben el cocktail genético y les limen la cabeza todo el día.

Y para que los chicos no reclamen su tiempo de lectura les mando el videoclip de AC / DC hecho en Excel para que lo vean antes que los falsos metaleros de las oficinas del microcentro.

http://www.youtube.com/watch?v=h9_YkXHCkgA&eurl=http://www.adverblog.com/