miércoles, julio 30, 2008

Recién

Ejecutiva de Cuentas: Hace mil dejé unos diarios re importantes acá, había un montón de información de las acciones de la competencia...

Yo: ¿Unos diarios re viejos decís? ¿Que estaban en una bolsita?

Ejecutiva de Cuentas: Esos!!! ¿Dónde están?

Yo: En el piso del lavadero de mi casa. Hace más de un mes que mi perro caga sobre ellos.

martes, julio 29, 2008

Diario de un padre primerizo II

Cuenta Homero que Ulises llegó a Ítaca después de 20 años y no menos proezas. Estaba hediondo, harapiento como vagabundo y nadie lo reconoció, excepto su perro Argos que estaba transitando los últimos tramos de la vida.

El animalito intuye lo que se le avecina con más claridad que yo. Anoche estaba dándome un atracón de TV por cable cuando la madre primeriza puso el grito en el cielo:

Madre primeriza: ¡No! No te puedo creer… No sabés lo que hizo el perro esta vez.

Padre primerizo: ¿Armó una bomba de Trotil, se la amarró al lomo y se inmoló derrumbando los cimientos del edificio?

Madre primeriza: ¿Qué?

Padre primerizo: ¿Meó en la alfombra de nuevo?

Madre primeriza: ¡Sí!

Era obvio. Cuando pesás un kilo y medio y no sabés hablar tu única forma de expresión es el asentamiento de tus deposiciones. El animalito sabe con claridad que algo está pasando y da señales de alarma. Las mismas que yo aprendí a contener: la ecuación "4 seres vivos en 2 ambientes" genera pánico en cualquiera.

Bolero de Ravel

Ante la imperiosa necesidad de matar a alguien, silbar el bolero de Ravel tiene un efecto liberador.

jueves, julio 24, 2008

La cuadratura del círculo

Desde tiempos remotos el círculo es el símbolo de lo absoluto, representa lo infinito, lo concluyente, la eternidad cifrada en una figura que desconoce el principio y el fin. Quizá por eso, si en el mundo hubiera una única desgracia capaz de corroer tanto a las mentes más lúcidas como a las formas más básicas del raciocinio humano, también tendría forma de pelota.

El fútbol es una injuria que seduce a los pensadores más sagaces con el vicio perpetuado de definir la pasión como la ausencia de razón, pero por más romanticismo que le pongan el monigote de Quique Wolff y todos los juglares del fútbol (empecinados en relucir sus nostalgias alimentadas de recuerdos que nunca existieron) en el fútbol no hay poesía; y por más que el Cromagnon de Pagani fuerce el infarto de miocardio en cada argumentación, en el fútbol no hay razones que se escriban en prosa.

Primera Tesis: El fútbol es deporte de mujercitas.

García Márquez dijo una vez que las mujeres vuelven impotentes a los hombres. El colombiano no se refería a una dolencia clínica sino a la mismísima esencia femenina, la disconformidad: sentimiento adictivo que surge del sopesar los actos ajenos como si nos fueran debidos. Años más tarde los N´Sync avalaron lo dicho cuando sentenciaron “every little thing I do, never seems enough for you” en el estribillo de uno de los 5 mejores temas Pop de todos los tiempos.

Excluyendo al equipo puntero, cualquier platea del fútbol argentino es la imagen viva de la disconformidad. Estos maricas postrados a un sillín de plateísta apoyan sus sentaderas cómodamente y, Coca Cola en mano, reclaman más pasión y entrega a grito pelado: “¡Pecho frío!”, “Cagón!”, “Vendido!”, “No juegan a nada!”, y otros alaridos de repertorio pendenciero que se repiten fecha tras fecha. Nunca están conformes, porque son como minas.



Segunda Tesis: El fútbol es deporte de travestidos.

Jean Baudrillard, un pensador que garabateaba conceptos en esa sintaxis rebuscada típica de la escoria literaria gala, decretó atinadamente que la clave del travestismo no es el cambio de género sino la sobreactuación. Y tiene razón: ya una vez probé que todo lo relacionado con la actuación es de puto así que imagínense: la sobreactuación es de puto sobrado.

Hay algo muy sobreactuado en la llegada de los hinchas a la cancha con su catálogo de masculinidad impostada. Se nota el artificio como se nota un reboque sin pintar tapando la grieta de una pared.

Al igual que el travesti, el hincha se disfraza de pies a cabeza adoptando las gamas cromáticas más repugnantes y sobreactuando su endeble masculinidad, en el mismo sentido en que un pavo real sobreactúa su estúpida condición de ganso colorido. Los hinchas llegan en manada dejando un tendal de escupitajos, griteríos, ordinarieces y exaltación genital entre hombres: la situación no resiste el menor análisis. Son travestis descamisados sobreactuando una condición que les es ajena.

Tercera Tesis: Analizar el fútbol es de retrasado.

Los tipos se fuman el Olé de principio a fin. Llegan a la casa, sintonizan TyC y absorben pasivamente toda esa redonda sabiduría que imparten Niembro y Macaya. Como si fueran Sai Baba o el Dalai Lama que, claramente, tampoco serían capaces de hacer un pique corto de 30 metros atrás de una pelota sin que el músculo cardíaco les demande un nuevo stent.

Pero en el fútbol no hay nada que analizar. Un día me crucé con Basile y aproveché a observar cada uno de sus movimientos para inferir su visión del juego. El encuentro fue en un Casino uruguayo y me reveló todo lo que necesito saber: la estrategia de la persona que mueve los hilos de la Seleccción es esparcir un par de piezas por el campo de juego y dejar que las cosas pasen. Todo se resume a eso. Hay fichas más caras que otras pero aún así no son garantía de nada. No importa cuánto se analice ni importan las previsiones, todo depende de la suerte.

Cuarta Tesis: Los hinchas son todos pelotudos.

Para el hincha hay un solo amor que dura toda la vida: los colores de la camiseta. Por eso pernocta en la vereda de los sitios más peligrosos del país para comprar una entrada cuyo monto lo condena a vivir como un paria el resto del mes. La mañana siguiente despierta convertido en la “señora” de un barrabrava sidótico recién salido del Penal de Olmos, acto seguido la boletería planta el cartel de “no hay más Populares” y se origina una avalancha humana que lo deja tullido y sin defensa ante la posterior represión policial de “la montada”.

El hincha encarna la cúspide del delirio: cuando el partido empieza, alrededor de 60.000 hinchas (todos ellos padres, hijos, esposos y trabajadores mediocres) empiezan a gritar con la profunda convicción de que su equipo está predestinado a ser el mejor del mundo.

En desquite la hinchada visitante empieza a arrojar pedazos de estadio como jabalinas que atraviesan a 3 hinchas del equipo local y este energúmeno salva su vida de milagro.

En el entretiempo, y tras 20 minutos de cola, el hincha evita la implosión de su vejiga vaciando su litro de de Coca Cola rebajada en los baños más repugnantes del universo. Cuando el partido se reinicia, un crápula de la hinchada rival lo orina de pies a cabeza desde lo más alto de la bandeja superior del estadio.

5 minutos antes de que el árbitro marque el final, un asno irracional con secundario incompleto marca un gol y todo el sacrificio del hincha valió la pena. Entonces se inicia una orgía de jugadores que festejan y la hinchada se viene abajo: mañana al llegar al trabajo el hincha podrá burlarse de alguien, con esos argumentos de idólatra inmaduro que se repetirán esporádicamente a lo largo del año.

Cable

Después de 7 meses sin cable, tuve que pedir Cablevisión. Es que la vida sin cable te da muy pocas opciones: garchar o garchar. Y no se puede andar intercambiando fluidos a cada rato y reproduciéndose como locos. Ayer y hoy me di una sobredosis de Televisión hasta las 6 de la mañana y hoy tengo un montón de hipótesis e inquietudes que quiero compartir:

1) ¿En qué momento Maju Lozano empezó a estar buena? ¿Cómo fue qué pasó?

2) ¿Ustedes sabían que había un reality de Kim Kardashian y no me dijeron nada? Dios me libre. ¿Vieron la cadera de esa mujer? Esa cerda es un fertilizante con piernas.

3) “Meet the Fockers” tiene el mejor elenco de todos los tiempos. No se discute.

4) A los periodistas musicales les encanta hablar de rockeros muertos diciendo que de seguir vivos hubieran marcado una década, cambiado las modas y resignificado el rock. Me hartan. Si hoy se murieran Amy Winehouse, Eminem o The Killers re saldrían a decir eso. Pero van a ver que no se mueren y no cambian una mierda de nada.

5) Descubrí que según la militancia ecológica de los astros hollywoodenses se puede inferir mucho sobre ellos. Por ejemplo, las que se preocupan por los animalitos y sus pieles son todas Putihuecas (Alicia Silvestone, Hayden Panettiere). Los que se preocupan sobre el calentamiento global son Maricotas Light (Leonardo Di Caprio, Orlando Bloom). Y para preocuparse por el agua hay que ser bien machote, como Benicio del Toro o Sean Penn. Porque los machotes sabemos claramente que si se nos acaba la paja matutina en la ducha se nos acaba el mundo.

lunes, julio 21, 2008

Reflexión

Alguien debería inventar el día del amigo con derecho a roce.

Doritos, ahí tienen una campaña para el año que viene.

viernes, julio 18, 2008

Es así 21

Si Nicolas Cage y Karina Jelinek fueran pareja sus hijos tendrían parálisis facial.

Esa gente siempre tiene la misma cara.

Advertencia

Si vuelve a llamarme el Banco para recordarme por enésima vez que no pagué la tarjeta voy a ir al kiosco de revistas, comprarme una Caras y apersonarme en el Call Center para matarlos a todos con un Tramontina de madera “como el que usan los famosos en la Isla de Caras”.

miércoles, julio 16, 2008

Diario de un padre primerizo I

Fuimos a la obstetra a ver las imágenes 3D de la criatura que hemos dado en llamar “la lombriz”.

La espera fue devastadora. El lugar estaba lleno de revistas “Ser padres hoy” que revelaron ante mis ojos miles de problemáticas tan desconocidas como aterradoras: pañales, llantos, vacunas, lactancia. Cada artículo que pasaba se repetía la misma rutina:

Futuro padre: Noooo!! Mirá lo que dice acá! (mientras señalaba con el índice una frase y el rostro se me desencajaba en clara señal de alarma).

Futura madre: Ay es obvio... ¿vos cómo pensabas que iba a ser?

Futuro padre: No sé… distinto… ¡Qué catástrofe todo!

Cuando por fin nos atendieron la doctora nos empezó a hacer preguntas de todo tipo y en poco tiempo había hecho un mapa genético inmenso que detectaba a todos nuestros parientes defectuosos y/o con faltantes.

Finalmente procedieron a ponerle una máquina “simil lectora de códigos de barras” en el guatín (panza) y el mini televisor empezó a mostrar las primeras imágenes de “la lombriz”: las 2 mujeres estaban confabuladas en una performance de emoción desmedida.

Futura madre: (repetía un surtido indescifrable de sonidos onomatopéyicos)

Obstetra: ¿Y a vos qué te pasa que no decís nada?

Futuro padre: ¡A esa criatura le falta un brazo!

Obstetra: ¿Cómo le va a faltar un brazo? ¡Está atrás del cuerpecito!

Futuro padre: (totalmente aliviado) menos mal…

Antes de irnos la doctora nos preguntó si teníamos los nombres pensados. Personalmente prefiero esperar a conocer el sexo antes de iniciar la búsqueda. Yo estoy convencido de que va a ser mujer y un acto me lo confirmó en el propio consultorio.

Futura madre: Yo creo que va a ser varón.

Futuro padre: ¿En serio decís?

Futura madre: Sí.

Futuro padre: Yo pensaba que iba a ser nena.

Futura madre: ¿Y ahora?

Futuro padre: Ahora estoy segurísimo que va a ser nena.

Obstetra: ¿Por qué?

Futuro padre: Usted no sabe, pero ella siempre y sistemáticamente se equivoca. En todo.

Y nos fuimos. Los futuros padres y la lombriz, que mide 8 centímetros y es capaz de llenar 12 revistas al año con problemas de toda índole. Pero por suerte tiene los 2 bracitos.

martes, julio 15, 2008

Virales: los huevos al plato.

Las empresas argentinas que piden virales no saben absolutamente nada de la vida. Los tipos llegan a las agencias, sacan un fajo de billetes de 4 pulgadas de grosor y compran el alma de 5 diseñadores web que desde ese momento y por un mes, les pertenecen día y noche. Después van, sacan una bolsita con 400 gramos de billetes de la denominación más alta y alquilan una decena de celebrities de segunda línea. Entonces vuelven a sus oficinas, y sumergidos en un miedo aterrador, compran miles de mensajes de texto para volver interactiva la campaña.

Alguien tiene que ponerle coto a esta mentira. A nadie que importe le importan los virales hechos por las marcas. Los virales son sólo para la gente que quiere divertirse gratis un rato. Y para la gente de esa calaña, cualquier cerveza/gaseosa/yogur va a estar bien: cualquiera que encuentren en una heladera ajena y puedan consumirlo de garrón, porque son así.
Miren sino este blog, alimentado a escondidas en horario laboral, con el template más horrible del mundo y con temática y actualizaciones antojadizas.

blogpelotudo.blogspot.com
Overview Rank: 2,150,461

Fuente: www.alexa.com

Esta mierda tiene más visitas que esos virales de mierda que a los anunciantes les gusta tanto pedir. La última vez que un cliente vino a pedir un viral me revelé y le armé un blog lleno de postas que todos los días cruzo los dedos para que se ponga los huevos y se anime a volverlo realidad.

Yo creo que es todo culpa de los periodistas de la web: tipos que estudian 5 años para generar contenidos y terminan copypasteando virales y llenándose la boca sobre esa patraña de la web 2.0 con la esperanza de que venga Bill Gates a comprarle esos pasquines inmundos en una cifra cercana a la de Skype o Kazaa. Nadie mira los virales. Vayan a reclamarle la guita a ellos y si tienen éxito inviértanla en promotoras tetudas de esas que tanto nos gustan a todos.

martes, julio 08, 2008

Procedo a informarles

La paternidad golpeó a mi puerta.

lunes, julio 07, 2008

Es así 20

La gente está muy equivocada con el Carnaval Carioca en los casamientos. Nadie en su sano juicio puede ser feliz con una Havaiana como único calzado, una alimentación basada en choclos con manteca y una expectativa de vida que un fabelero armado o alguna infección medieval truncan a los 30 años.

El Carnaval Carioca es una apología de la miseria, las hambrunas y las epidemias. No hay motivo para sacudir el culo cuando esos ritmos marginales empiezan a sonar.

Es así 19

Hay algo indescifrable en el acto de pagar $100 para ver a los esquizofrénicos de Miguel del Sel o Miguel Ángel Cherutti imitar literalmente a cantautores latinos que cobran $30 la entrada.

viernes, julio 04, 2008

Brigada A

Estaba wikipediando "Brigada A" y acabo de descubrir que el actor de Anibal era racista y cagó a trompadas a Mario Baracus 2 veces.

Una vez le aplicó una llave que le dejó una lesión en las cervicales de por vida. Y otra vez se enteró de que Mario ganaba más que él así que le bajó 2 dientes de un trompazo.


Hoy no voy a poder seguir trabajando. Tengo miedo de wikipediar El Auto Fantástico y que sea gasolero.

jueves, julio 03, 2008

Es así 18

Todo lo que Usted tiene que saber sobre:

a) La aceituna
b) La incursión del saxo en el rock nacional.
c) Roberto Petinatto.

Mauro dice:
arruinó todo
Mauro dice:
esa frase estuvo tan de más como la aceituna en la empanada de carne… o como la inclusión del saxo en el rock nacional.
Marucuturu dice:
jajajjaajja pobre Peti. que cruel. El saxo está puesto para que los boludos pongan cara de entendidos y digan “qué bien puesto ese saxo”.
Mauro dice:
jajjaajaja tal cual... petinato es un caso muy raro
Mauro dice:
el tipo es inteligentisimo pero no distingue un chiste bueno de uno malo. Mete un chiste buenísimo y después uno malísimo e insiste e insiste hasta que alguien se ría.
Mauro dice:
el tipo es genial pero no tiene autocrítica
Mauro dice:
quizá por eso se sacó una foto en bolas con un pene que en estado de reposo no llega a los 3 cmts. Tendría que haberlo cacheteado un toque.
Mauro dice:
la vio, no?
Marucuturu dice:
si, claro, no se si cuadra como un chiste bueno o malo
Marucuturu dice:
pero que coraje, hacer esa tapa.

miércoles, julio 02, 2008

Expresiones artísticas de segunda selección

Observo con pánico el crecimiento exponencial de la oferta artística de segunda selección en televisión de aire. Llamémoslo “Tinelli”, llamémoslo “El Casting de la Tele”, llamémoslo “Talento Argentino”. En cuestión de años la Facultad de Derecho va a ser demolida para erigir una enorme carpa formadora de bufones que cursarán entre patinadores, malabaristas, imitadores autómatas lobotomizados y feroces animales carnívoros de 300 kilos vestidos con los más ridículos atuendos, tutús hawaianos incluidos (no me refiero a la Tota Santillán sino al oso pardo de circo).

Yo creo que todavía podemos hacer algo al respecto. Nadie en su sano juicio se pararía frente a la góndola de bebidas y elegiría un jugo que anticipa desde el packaging que fue “enriquecido con materia fecal”. ¡Y claro! ¡Si todos sabemos que materia fecal y mierda son sinónimos!

Sin embargo, a la hora de elegir un show artístico o musical, mucha gente desconoce que “mierda” tiene varios sinónimos que advierten de antemano la inmundicia atroz que se está por presenciar.

Lo que sigue es el listado de palabras que vaticinan sin riesgo de error, que usted está por exponerse a un espectáculo de mierda:

- Tributo a… / Covers de…
- Taller de…
- Espacio cultural…
- Improvisación…
- Under…
- Expresión cultural / Expresión corporal.
- Graduados del IUNA.


Y el sinónimo más emparentado con “mierda” es “Entrada a voluntad”. Es el momento de cortarle el grifo a la gente de esta calaña antes de que abogados e ingenieros se conviertan en pochocleros y cocacoleros de estas kermeses demoníacas que la televisión argentina quiere imponernos.


En la foto vemos a estos ridículos reclamando y autoproclamándose "cultura", como si internarse un sábado a la noche en un sótano mohoso con olor a Gamexane para ver teatro de improvisación fuera un elemento básico de la canasta familiar.

La herramienta en pomo


Yo no sé a quién mierda se le ocurre un slogan para pegamento que en 4 palabras dice “herramienta” y “pomo”. Pero sin lugar a dudas merece compartir el Hall de la Fama de los más machos más machotes del mundo junto a exponentes de la talla de Osvaldo Príncipi, José Luis Felix Chilavert González e Ivar Gerardo Stafusa.

martes, julio 01, 2008

No robarás

Ayer estaba mirando los espantosos adornos que mi vieja atesora en su living churrigueresco y reparé en la estatuilla de un emisario romano de semblante estoico y mirada impávida. Al ver en detenimiento el objeto en cuestión descubrí que no era un simple ornamento. Era una maldita botella de porcelana. Y si la etiqueta que tenía en su reverso no mentía, adentro había un vino de 1964. Eso debía valer una fortuna.

La robé sin titubear. Procedí a introducir la botella en mi mochila y empecé a transitar el delicado camino que separa la calma de la ansiedad por cotizar ese objeto del delito destinado a asegurarme una vida mejor. Víctima de la codicia sucumbí ante el pecado y despojé a mi madre de un vanidoso recuerdo de una época de abundancia, capitaneada por las hábiles medidas económicas de Martinez Dios.

Durante toda la noche sentí la culpa apoderarse de mi cuerpo, un conflicto interno sólo atenuado por la proyección de un futuro plagado de lujos asiáticos: concretamente un deportivo nipón en color gris antracita.

La estrepitosa política de administración materna daba un argumento válido a mi fechoría: a ninguno de los 2 nos interesaba conocer el “boucquet” o la persistencia en el paladar de ese Barsottini Chianti numerado de 1964. Y entre los dos, sin duda alguna yo sabría invertirlo mejor que ella. Tenía muy claro que toda la argumentación que esgrimía en mi cabeza era un simple recurso de mis mecanismos de defensa, que se activaban uno tras otro para mitigar la falta. Pero ya estaba jugado.

Recién junté valor, entré en eBay y la coticé. Vale 9 malditos dólares con 99 centavos. Mi vida es un suplicio.