lunes, octubre 27, 2008

El Creativo Cliché

Un día un adolescente como cualquier otro leyó un reportaje a Ramiro Agulla que milagrosamente le reveló su vocación. Descartadas sus habilidades para el fútbol profesional y sin una banda de rock con estribillos pegadizos sonando en las FM, aún quedaba una esperanza lejana de cumplir su sueño: hacer una torta de guita antes de los 30 trabajando en remerita.

El adolescente había visto el programa de Gujis hacía unos años. A veces iban otros púberes, tan lánguidos, desalineados y enjutos como él, pero mucho más exitosos. Eran los creativos: unos sujetos de chapas revueltas, barbita irrisoria y cara de pajero trasnochado que vestían como Mosca y Smith y hablaban de películas, festivales y presupuestos millonarios.

Al igual que este adolescente, también reían como Beavis y Butthead de sus propios chistes malos que nadie entendía, pero todos los aprobaban con forzadas muecas de compromiso. La publicidad parecía legitimar eso que todos condenaban: irreverencia, petulancia, incoherencia.

Convencido de que iba a revolucionar el mundo de la publicidad, el adolescente dejó su carrera tradicional (generalmente arquitectura o administración de empresas) y se anotó a estudiar la disciplina en un Instituto de mala muerte. Al poco tiempo armó su portfolio con 10 gráficas y esperanzado las envió a una veintena de agencias que jamás lo convocaron, pero que con el tiempo terminaron realizando algún aviso sospechosamente similar a los enviados. Este hecho forjó en nuestro sujeto una coraza de desprecio y resentimiento para con el trabajo ajeno que marcará cada uno de sus actos futuros. Desde antes de ingresar a una agencia, todos los publicistas tenemos el primer síndrome del Creativo Cliché: la inclinación de los excluidos a denigrar los acontecimientos a los que no hemos sido invitados. Sumergido en un impulso negador que lo obliga a descalificar todo lo que ya está hecho, el creativo cliché no duda en afirmar él lo hubiera hecho mejor. ¡No al pedo es creativo!

Recién 2 años después de haber enviado su carpeta, y sólo si su trabajo es descollante y hay temporada baja de hijos de anunciantes mediocres y asistentes tetudas, suena el teléfono del Creativo Cliché. Las puertas de la publicidad se le abren y descubre un universo tan ansiado como desconocido, atiborrado de pins, bolsos cruzados, remeras a rayas y anotadores garabateados.

La promesa sonaba tentadora pero al poco tiempo se revela un círculo vicioso de sueldos miserables y agotadoras jornadas de 12 horas que retroalimentan este sistema perverso. El razonamiento es irrefutable: “cuánto más tiempo esté en la agencia, menos dinero gasto fuera de ella” y el Creativo Cliché suscribe conforme a este mandato dictatorial que a cambio le ofrece ilimitadas cantidades de agua filtrada, café y papel higiénico, sumados a la lejana promesa de asistir a eventos tan imperdibles como decadentes, plagados de celebrities de la talla de Nazareno Casero, Ludovico Di Santo, Nahuel Mutti o alguno de los tantísimos hijos de Palito Ortega. Allí podrá disfrazarse como un paria andrajoso (o "trendy"), y discutir con otros Creativos Clichés sobre definiciones de precisión académica acerca de qué separa lo grasa de lo kitsch y qué lo kitsch de lo trash, mientras engullen sushi de catering económico con algún alcohol de canje próximo a su fecha de vencimiento.

Aún cuando su trabajo consiste en vender heladeras, el Creativo Cliché se cree predestinado para la apreciación artística (los escritores son, en cambio, creativos frustrados que no aguantarían la presión de una agencia). Por eso en el iPod de un Creativo Cliché hay mucho Peter Gabriel, Joy Division y Pink Floyd: música de los 80 en un reproductor de mp3 cuya última cuota será pagada en el 2020.

El Creativo Cliché se cree parte de un modelo piramidal donde una minoría es investida con la responsabilidad de crear tendencia para la mayoría. Estas pretensiones de intelectualoide y las condiciones remunerativas que excluyen al Creativo Cliché del sistema de consumo son las causas de esos admirables comerciales de síntesis visual o sinécdoque que los publicistas adoran y nadie logra entender. Básicamente, porque son una gran poronga semiótica.

Con el tiempo el Creativo Cliché va haciéndose su lugar y le adjudican esas solemnes marcas internacionales de artes impecables y titulares en inglés básico de tres palabras (que traducidos al español guardan peligrosa semejanza con las acotaciones de Roberto Giordano en sus desfiles). Esas marcas demandantes, deseadas pero con consumidores indeseables, rara vez pagan por sus servicios, la mayoría de las veces son subsidiadas por detergente El Quitatuco u otro cliente impresentable que paga honorarios de 6 cifras por el trabajo que realiza un pasante asalariado en menos de una hora. Si lo hace bien podrá dirigir a otros creativos clichés recién iniciados y, ya adulto y cargado de indignación, pasará a engrosar la paradoja de todos los trabajos que se ejercen en remerita: cuanto más ascendés, más se apaga el entusiasmo, la explosión, la chispa y la creatividad. Pregúntenle sino a los rockeros y a los futbolistas.

19 comentarios:

Anónimo dijo...

triste e irreal. seguro sos un creativo frustrado.

Anónimo dijo...

jajaja, tan real y tan triste a la vez.
Menos mal que lo leo lunes a las 10 de la mañana, que semanita que me espera.

NO. a los creativos cliches, eso ya lo hizo el festival de San sebastian. Pensemos otros.

abrazo
mat.

fedex dijo...

ugh! esa me dió de lleno.

Lord Khyron dijo...

Grandilocuente y espectacular señor M. Le deseo mucha vida para que nos siga nutriendo de estas maravillosas semblanzas llenas de verdades y reflexión. Describir a eso pseudo humanos que se enorgullecen de decir cada dos palabras que no son "publicistas" sino "creativos" de la manera en que usted lo hizo me hace dar cuenta el conocimiento de la cuestión que usted tiene. Esto demuestra que su creatividad esta más que nunca en plena explosión.
Reverencias.

Ayelén dijo...

touché.

Anónimo dijo...

la posta del negocio publicitario es vender publicidad, no hacerla.

conozco gente que vive de la publicidad como quien alquila un departamento. mueven el culo sólo para conseguir clientes y para cobrar la renta.

los avisos, se los encarga al mejor postor, esta lleno de estudiantes que cobran monedas.

asi se explica como aparecen algunos impresentables en TV y radio. son pésimos periodistas, pero con una cartera de las empresas mas jugosas.

Javier dijo...

Alcoyana alcoyana!

(uh! eso es otro recurso de Creativo Cliché!)

Martina Gaido dijo...

de maravillas.

Una real y triste verdad, escrita impecablemente en sus adjetivos y verbos.

Besotes!

elRober dijo...

Cada vez que escriba un titular me voy a acordar de esto.

Fue, voy a ir a pedirle un aumento a mi jefe.

Abrazo.

flavio ®ucci dijo...

Dejame que le conteste al primer comment, el anónimo: oime pedazo de imbécil, mauro no solo es creativo, es de los buenos y se pela el orto en una agencia. Lo fustra lo mismo que a todos los que pensamos y estamos en esto: que todo sea una mierda. Y te digo que irreal son los huevos de oro, esto es así, sino andá a la entrega de cualquier premio y llegá temprano a ver la fauna. O deambulá por un par de agencias.

Querido anónimo, triste no, es tristísimo. De verdad. Si te movió a escribir este comment la sorpresa de que el mundo que imaginaste antes de entrar a la escuelita puede llegar a ser así, lo lamento. ES PEOR. Empezá por dar la cara, quizás alguno crea tu inocente visión del mundo, te reconozca en una carpeta y te tome de trainee por un sueldo inferior al de la señora que limpia en tu casa.

Mauro un grande.

M. dijo...

anónimo: o puedo ser la asistente tetuda. O el hijo del anunciante. Pero sin culpa, el que elige sufrirlo tiene un mérito extra.

mat: yo hoy estuve insufrible después de esto. Tendría que haber moderado un par de comentarios.

fedex: nadie queda impune mucho tiempo.

lord de los alfajores: usted es una celebridad, salió en Joy! Cada vez que veo un Cachafaz sobreestimado me acuerdo de Ud.

ayelén: gracias!

anónimo: hacen bien, la verdad que los admiro, si me saliera hacer eso...

javier: Verdadero Falso, titular blanco sobre fondo negro, y titulares numéricos del tipo: "11 jugadores, unsa sola bebida"... si nos sacaran de apuros...

martina gaido: gracias, esperemos que se revierta un poco.

elrober: suerte con eso, tenga algo preparado para cuando se excuse en la crisis de los mercados y esas mentiras.

flavio: jajaj no quise mencionar a la "escuelita" porque cada vez que la nombro en "el Clandestino" con alguna frase ácida atrás me tiran con todo.

Anónimo dijo...

"y te tome de trainee por un sueldo inferior al de la señora que limpia en tu casa."

Cuando tenía 19 años, tmb tenía serios problemas de dinero. Así que trabajaba a la mañana de pasante en una consultora de rrpp (que te explotan más o menos igual que las agencias) y a la tarde repartía volantes. Por supuesto que los volantes dejaban mucha más plata. :S

Saludos.

M. dijo...

http://www.grapheine.com/bombaytv/index.php?module=see&lang=es&code=489c4238d34dc12befb4bf1640f971a1

Película que grafica la facilidad de dispersión en el proceso creativo.

Anónimo dijo...

desconocía a La escuelita que nombrabas.
googleando un poco, di a parar con sus...

Preguntas Frecuentes:

¿El título es oficial?

Nuestra propuesta de vanguardia se basa sobre la actualización permanente del plan de estudios en función de las exigentes demandas y cambios constantes de la profesión, modalidad de funcionamiento que está reñida con los condicionamientos que impone la oficialización del plan.



Osea... No.

M. dijo...

jajajajaja No padecen Teología e Historia de la Cultura I, II y III pero el título es no oficial. En fin. Todo no se puede.

Acabó de recibir el pedido más divertido del universo y volví a adorar este trabajo deplorable.

Anónimo dijo...

Jaaaaaaajajaja. Titulares sajones de tres palabras que traducidos suenan como Giordano en sus desfiles... Laughing out loud, o "Riendo afuera fuerte".
Gracias por la magia, M.

Anónimo dijo...

Sin contar que el pendejo de 20 años, a la segunda semana de entrar en la agencia, ya se quiere hacer el "mimetizado", imitando el léxico de sus mayores (los que dejaron de ser trainee que no cobraban un peso para pasar a ser Juniors a los que les dan un pancho y la coca).
"Mandale un blur y fijate que onda"
"Te lo traigo en print así se ve bien la paleta"
"Este aviso es re flat"
"Boló, yo que vos le cambiaría la type"
"Esa estética me vuela la cabeza!"
"No sabes la peli que me vi en el BAFICI!"


(Y lo dice un "estudiante de creatividad publicitaria" de 20 años que sin haber entrado en el medio ya le da un poquitiiiiiiito de fobia de sólo ver a sus amigos creativos tan pelotudizados)

Anónimo dijo...

Epa flavio!!no t calenteee!!no t das cuenta q puede haber sido algun otro pelotudo como yo q no le dan las bolas p registrarse?jejjeje



Pd:yo no fui!

Ale dijo...

Buenísmo, Mauro, me reí mucho. Hace 15 años que soy creativa en una agencia en Montevideo y he visto de todo. Pero siento que debo quebrar una lanza por los creativos que no tenemos nada que ver con lo que vos describís en tus palabras. Por ejemplo, no tenemos ningún estilo para vestirnos, porque nos ponemos "lo que podemos", ya que los hijos y las cuentas no nos dejan mucha opción... y también por una cuestión de orgullo, para separarnos de esa fauna creativesca que pulula por ahí. Nos matamos laburando para que después nuestro propio jefe (que le da lo mismo tener una agencia de publicidad que una fábrica de chorizos) ejerza de Máximo Director Creativo de Todos los Tiempos y nos censure alguna buena idea (perdón, "linda"), aunque le digamos que está buena y que estamos seguros que al cliente le va a servir para vender más. En fin, para qué seguir... ya sabés. Lo importante es que la publicidad no es nuestra vida, sino un trabajo, ni más ni menos. A veces divertido y satisfactorio, a veces no tanto. Como cualquier otro laburo.
Abrazo.
PD: si un día tengo que usar lentes, jamás, jamás, usaré los típicos rectangulitos con armazón de color...