jueves, noviembre 29, 2007

Maddox es Dios (Update)

Link a las Sagradas Escrituras:

http://www.thebestpageintheuniverse.net/c.cgi?u=fashion

Todo esto no lo deben hacer:




Hello, my head is coming out of a giant vagina.


This makes you look pregnant.


Estas pantuflas de cirujano son una negrada.

jueves, noviembre 22, 2007

Confesión

Cuando una mujer cambia su modo de vestir, estimo que está menstruando y trato de decirle algo lindo (pero el 95% de las veces no me animo).

Reflexiones del día

Máxima de los reproductores de DVD:

Los reproductores de DVD de marca no leen una mierda. En cambio te comprás uno chinito y te leen hasta las pizzetas de Coto y todas las combinaciones de 3 caracteres antecedidas por un punto que puedan determinar un formato de video.

Si tenés un reproductor de DVD de marca y le ponés un DVD que no te lo lee, es que te estás villerizando. Hay un solo formato para las películas y no sé cuál es pero es el que alquilan en Blockbuster.

Es necesario que lo sepan:

Ayer la vi a Moria. La verdad que le hago el noviecito por un mes (sólo si es generosa materialmente), pero nunca perdería de vista mi objetivo primordial que sería ponerle veneno para ratas en el pegamento de la peluca. Ni Dr. House descubriría qué es lo que le está tumorizando el cerebro.

“A mí el fulbo me dio todo”.

Noté que es totalmente imposible congeniar los egos de un publicista y los de una bailarina. Ahora estoy que trino porque ella está empecinada en disfrazarme de “Cholo Simeone”. El otro día lo ví en la tele y le dije:

-Hija de puta! Vos querés disfrazarme de ese grasa!
-Yo creo que es muy elegante y la mujer es una divina.

Fue clarísimo que la descubrí. Anteyer llegué y me encontré sobre la cama un outfit re Cholo Simeone. Pantalón plagado de cierres y diferentes texturas (en un sector imita la textura de las limas de uñas), remera blanca con tramados raros y parches beige, cinturón blanco y mis, ya presentados, zapatos italianizados.

Entonces opté por hablar como el Cholo durante todo el día:

“A mí el fulbo me dio todo, pero si me hicieras otro sanguchito de queso y tomatitos me sentiría realizado del todo”.

“Sho le debo todo al fulbo pero si me alcanzaras un toallón que me estoy cagando de frío voy a estar en deuda con vos”.

“Sho dí todo por el fubol pero lo que dio ese Juaquín Cortes por el zapateo es una cosa de locos. Uh no, ahí me quedó como el Bambino Veira”.

Al día de hoy la situación estaba tirantísima. Alguien va a tener que ceder y todo indica que voy a perder por goleada.

Domingo en el Unicenter. Mi amigo XXX, mi novia y yo:

XXX corre a un auto que estaba en exposición y le dice a mi novia: “tenés que ver lo que es este auto por dentro, es re como para vos”.

Entonces le abre la puerta imperativamente, mi novia entra, XXX cierra la puerta del auto y me dice:

“Por Dios, mirá lo que son las tetotas de esa hija de puta que está ahí, tenía que marcártela como sea”.

Ese momento fue lo mejor del año.

sábado, noviembre 17, 2007

Invitalo a visitar tu zona sur

Revisando la Cosmopolitan de Noviembre encontré otra olla que creo necesario destapar. En la página 146 el artículo se llama: "Invitálo a descubrir tu zona sur".

Me voy a abstener de analizar ese titular, pero sí tengo que mencionar que en una parte se lee una mentira recurrente que Cosmopolitan imprime 3 o 4 veces al año.

Transcribo textual:

"El olor natural de las secreciones vaginales no sólo no es ofensivo sino que es fuente de gran excitación para la gran mayoría de las personas. La buena noticia entonces es que la naturaleza actuó para que la fragancia en cuestión no sólo no les desagrade, sino que también los vuelva locos de deseo".

La persona que escribió eso nunca bajó a una fosa o se le jodió la pituitaria trabajando en una fábrica de barritas de azufre. ¿Qué sigue? ¿Legitimar el olor a pata? ¿Y el olor a chivo? Por Dios, rajen a la punga que escribió esta nota que se les van a caer todos los anunciantes de perfumes. Échenla y que vuelva a chorear pasacassettes en Boulogne.

Ese olor, que todos tenemos identificado, no nos cabe ni medio. Lo toleramos porque esto es un "hoy por ti, mañana por mí" y a veces el grifo nos goteó y se nos antoja una lustrada y nos da paja ir a asicalarnos.

Pero eso no quita que no se nos haya pasado por la cabeza más de una vez meter un Harpic Fresh o una pastilla para inodoros 2000 Flushes en esas cuevas de olores rancios. Mención especial para las desubicadas que hacen "la dieta de las cebollas glaseadas al roquefort con espárragos, brócolis, echalottes y calamarettis" y después demandan un oral. Bueno, era eso, alguien tenía que decirlo de una buena vez. El único que "ama tus olores" es Axel.

domingo, noviembre 11, 2007

Padeciendo Creamfields

El Viernes me regalaron 2 entradas para Creamfields y 2 entradas para "No somos santas" con "Nazarena Vélez y gran elenco" (sic), ambas el sábado así que tenía que elegir.

Hice la peor decidión de mi vida: en un momento de la noche recé a Dios que me mate pero con ese Punchi Punchi atroz de fondo se ve que no me escuchó. Soporté 3° bajo cero en el culo del mundo con un buzito cómodo hasta que no lo soporté más y me subí al 91 en un arrebato de ira. Solo, sin testigos de una muerte potencial.

Antes hice una hora de cola para comer "2 empanadas". Cuando al fin llegó mi turno la mina me dice que, para pedir, antes tengo que sacar el ticket en otro lado. Saco el ticket y vuelvo: una hora más de cola y ahora la mina me dice "acá sólo entregamos patys, las empanadas son enfrente". Le lloré para que me dé un maldito paty con mi ticket "2 empanadas" y no hubo caso. "Un mísero paty, no es tanto pedir".

Necesitaba algo caliente ya. Pensé fríamente en arrojar a un tullido al pasto para robarle la silla y al fin poder sentarme después de 10 horas, pero me sentía tan debil que temí que el tullido me re cague a trompadas.

Mandé 50 SMS con los dedos entumecidos tratando de ubicar gente. Cuando el SMS llegaba (0,06% de las veces) la respuesta era casi anecdótica: "estoy en la carpa al lado de uno con gafas" y demás referencias insólitas para un evento con 60.000 personas. Hoy el celular decidió no andar más. Decir que estoy podrido es poco.

Irrefutable

La voz de la mujer puede tener una responsabilidad del 80% en el rumbo de la relación.

miércoles, noviembre 07, 2007

Memorias de mis putas tristes III

Podría decir que la conocí por accidente pero no fue así. Ya había dado 25 vueltas desesperadas por las calles de Recoleta esperando que alguna puta salga de su guarida y se digne a empuñarme el facón.

Recuerdo que tenía $50 y monedas en la billetera y nada en el puterío bajaría de $250. Pero no sé: aunque sea hacerle de remisero y pedirle que me pase los cambios de la palanca. Algo que me calme o me altere un poco más. Con esa calentura y ese presupuesto, ya daba lo mismo.

Cuando pasé por la salida de Madahoz salió el espécimen que mi canilla necesitaba. Era una de esas cerdas rústicas de aspecto irrompible que muchos llaman “belleza exótica” y yo defino como “una hija de puta con un trasero animal enmarcado por un tatuaje de forajida en el huesito dulce”.

Hablé desde el auto y tramité un servicio oral. Después de mucho regatear (Bill Gates y Donald Trump deberían mandar un mail y pedir detalle) logré que todo cierre en $50 + un servicio de remís hasta su morada en Pacheco, territorio que yo creía dominado por los malones donde los desmanes y la justicia por mano propia estaban a la orden del día. En realidad no era tan así.

Según lo acordado y los límites impuestos por la lógica y el Capitalismo, el oral iba a ser en el auto, en algún momento del recorrido. Durante el viaje encontramos una de esas estaciones de servicio muy al estilo “gasolinera atestada de camioneros” que se suelen ver en las películas hollywoodenses en las que la acción transcurre al costado de la interestatal y al margen de la legalidad.

Irene, se llamaba. Y resultó que ese día era su debut en el mundo del profesionalismo sexual: su primera vez recibiendo plata a cambio (unos míseros $50, pero al menos yo estaba limpito). Tan primera vez que usaba su nombre real, más pensado para el jardinerismo (dícese de la carrera de Maestra Jardinera) que para la prostitución. Y tan primera vez que le tuve que explicar un par de Tips sobre el submundo al que acababa de ingresar.

Cansada de que le paguen miserias atendiendo el teléfono en una remisería, Irene decidió llevarse a la boca otra clase de tubo. Por la capacitación docente que le dí sobre el negocio prostituril, pegamos onda y al rato el auto nos quedó chico: terminamos haciéndolo entre 2 camiones mientras su novio y su jefe (por las dudas no había renunciado aún a la remisería) llamaban a un celular que no paró de sonar en toda la noche. Si bien la aprecié un montón, no le juré amor eterno ni nada parecido porque cuando acabé caí en la realidad: estaba al costado de una ruta, en una estación de servicio y con los pantalones bajos. Después la llevé a la casa y nunca más supe de ella.

Sólo espero que el novio no la haya descuartizado.

lunes, noviembre 05, 2007

Todos en Chupines


Qué alguien me explique qué circunstancia puede llevarte a agarrar un aerosol para escribir esto.
Y no una vez: a una cuadra decía lo mismo.

viernes, noviembre 02, 2007

Máxima de los Restaurants

No importa que el pedido haya llegado tarde. No importa que el pollo tenga el mismo sabor que un cartón corrugado. No importa que el helado haya llegado caliente y el café frío. Y no importa que te hayan atendido mal.

La gente que se va de un restaurant dejando un foco infeccioso sobre la mesa, sin dejar propina, y que encima se despide diciéndole a la mesera “no venimos más” (en tono de Vendetta), como creyendo que 10 oficinistas muertos de hambre pueden hacer mella en la facturación mensual del restaurant, o peor aún: que creen que la mesera es socia gerente en ese emprendimiento gastronómico (y/o al menos disfruta atendiendo oligofrénicos), tiene caca en la cabeza.

Y la próxima vez que vea con mis propios ojos algo así, le voy a pegar una trompada en la nuez del cogote gritando como Bruslí.