martes, octubre 03, 2006

Confesión

Hasta los 14 o 15 años, cada vez que leía las placas que rezan "Prohibido fijar carteles" interpretaba el "fijar" como el acto humano de observar y/o leer los carteles.

Y los leía y me sentía un revolucionario.

Qué pelotudo.

7 comentarios:

Maurus dijo...

juaaaaaaaa juaaaaaaaa juaaaaaaaa juaaaaaaaa juaaaaaaaa juaaaaaaaa juaaaaaaaa juaaaaaaaa juaaaaaaaa juaaaaaaaa juaaaaaaaa juaaaaaaaa juaaaaaaaa juaaaaaaaa juaaaaaaaa juaaaaaaaa
Buenisimo!!!!

Mikaelina dijo...

Muy tierno.

solita dijo...

yo me persignaba ante cada señal de tránsito de las que indican "cruce de caminos"

P U L P O dijo...

las bolas que hacian surcos ya

s 007 dijo...

Conozco uno que de chico plantó un huevo.

Luci dijo...

Si eso te hacía sentir revolucionario, te diré que la experiencia de tocar timbre y salir corriendo te hace sentir un perfecto terrorista.

M. dijo...

Maurus: Dígame que no se ríe de mí sino conmigo... :(

Mikaelina: Soy un dulce. Gracias por visitarme!

Solita: Lo suyo es realmente too much.

Pulpo: What! Largue el lisérgico!

S007: Al final yo me sentía un pelotudo y era una luz...

Luci: La única vez que lo hice estaba con mi hermano. Yo me quedé hablando con uno 5 minutos por el portero eléctrico y bajó un vecino a cagarme a trompadas. El tipo le preguntó a mi hermano

"Pendejo de mierda vos estabas tocando el timbre???"

Y el nabo de mi hno. contestó

"Y él también!"

Qué desastre.